Guía rápida

Gastos deducibles para autónomos

Un gasto se puede deducir si está vinculado a tu actividad, lo justificas con factura a tu nombre y lo registras en tu contabilidad. Suena fácil… y casi siempre lo es, salvo en los típicos zonas grises.

Los tres requisitos clásicos

  1. Vinculado a la actividad. Tiene que tener sentido para lo que haces.
  2. Justificado. Factura completa a tu nombre y NIF.
  3. Registrado. Apuntado en tus libros de gastos e inversiones.

Gastos que suelen deducirse

Casos típicos que generan dudas

Esta lista es orientativa y no exhaustiva. Las reglas dependen de tu actividad, epígrafe y régimen fiscal. Si tienes dudas, mejor consúltalo con tu asesor antes de deducirlo.